Es que ese no era el maldito problema! Tú rompes mi corazón pero luego te haces cargo y lo reparas. Yo luego hago lo posible por borrarle las cicatrices, porque tocarlas y recordar…duele. El problema es que si no hubieses sido tú el que me dice esas cosas, no me importaría en lo más mínimo, pero cuando sale de tus labios duele, y duele tanto que quema, me quiebro, me desmorono… ¿cómo pudiste? Me hiciste sentir tan única, diferente, especial, para luego decirme que soy una más del montón, que soy una idiota que ni piensa…
¡NO ME HAGAS SENTIR ESPECIAL ENTONCES MALDITA SEA!
Y por favor, ni siquiera preguntes porqué estoy así.
Hoy…no quiero escuchar tus disculpas y menos si lo haces para que me sienta mejor. No lo necesito…sólo necesito que me dejes de hacer daño de esta manera.
Mi corazón es masoquista, pero no tanto.
Lo peor es que me llamaste egocéntrica…cuando mi peor defecto es mi baja autoestima…Y LO SABES. LO PEOR ES QUE SABES QUE ES LO QUE MÁS ME DUELE! Y POR ESO DUELE EL TRIPLE CUANDO ME LO HACES TÚ!
Y sabes, aún te amo, te amo con mis lágrimas rasguñando mi cara. Así duela te amo, y así esté herida por ti quiero saber si estás bien, si dormiste bien, o si comiste.
Y aún quiero casarme contigo, tener hijos hermosos, y envejecer en tus brazos, allí…acostada en tu pecho. No me dejes si? Pero por favor…no me sigas haciendo esto.